Dicen que el PSOE abandonó el marxismo allá por los 70, es cierto, el marxismo de Karl. Ahora se alinea con otro marxismo, el de Gorucho, y le guarda fidelidad a la afirmación "estos son mis principios, si no le gustan tengo otros."
Ser pagados y entrenados por Estados neoliberales que se hacen denominar democráticos no son condiciones suficientes para no llamar organizaciones terroristas a sus agencias de inteligencia.
El amor a la patria, es amor a un ente abstracto, es romanticismo puro, es realmente bello. El problema viene cuando anteponemos el amor a los entes abstractos por encima del amor a los entes físicos.